Mis Discos: Johnny Cash: American Recordings

jueves, 28 de junio de 2007

Johnny Cash: American Recordings

La primera vez que escuché a Johnny Cash no sabía que era él. Fue hace unos siete años aproximadamente. Yo no era ni soy un seguidor de U2, pero por alguna razón, en la casa de un amigo estaba puesto el Zooropa (1993). El disco, que me gustó bastante, traía una canción al final: "The Wanderer". Y el que cantaba ahí, para mi desconcierto, no era Bono, sino que alguien más bien parecido a Elvis.

En esa oportunidad, creo que escuché la canción un par de veces más. En el booklet del disco, no sé por qué, pero no leí nunca que el que cantaba esa canción era Johnny Cash. Y hasta ahí quedé.

Años después, en la revista Rolling Stone leí un par de comentarios sobre su disco Amercian IV y un álbum que apareció al poco de que muriera. Pero no sabía nada más. Hasta que un día, investigando por ahí, encontré que Kris Kristofferson, a quien había comenzado a escuchar, decía que había tenido el honor de que una de sus canciones había sido interpretada por Cash. Y ahí me dije: "tengo que escuchar a este tipo".

Busqué en algunas disquerías locales y no encontré gran cosa. Entonces, compré por Amazon "Live at San Quentin" y me "cashifiqué". Aunque todavía no vislumbraba lo que estaba por venir...

Hace un par de años, en un remate de cassettes, encontré American Recordings. Había visto que en Amazon era un "essential recording" y, claro, como estaba muy barato, lo compré. Cuando lo escuché quedé petrificado. La voz gruesa y la guitarra, nada más. Era una dimensión de Cash que en San Quentin y en Folson Prison no había dimensionado. Una canción era mejor que la otra. Tan simples, tan profundas, con letras tan claras. Historias de redención, de pobreza, arrepentimiento y de cowboys. Nunca se me había ocurrido ver el lejano oeste de ese modo.

De alguna manera, esas 13 canciones significaban mucho: la vinculación con la tradición de la música estadounidense (que, le guste a quien le guste, tiene mucha influencia en el mundo occidental actual) y el espíritu del siglo XIX y comienzos del XX que podía vivirse en ese país; una voz extraordinaria y un carácter interpretativo como pocas veces había escuchado, y melodías excelentes. Nótese que sólo algunas canciones son compuestas por Cash y que, quizás, ni siquiera sean las mejores. Pero su capacidad de reinterpretar y de "cashificar" es extraordinaria. Como alguna vez leí, "podria leer la guía telefónica y transformarlo en una obra de arte". Me gustan todas las canciones y unas más que otras, pero las que me dejan así, helado, son: Why Me Lord, Oh Bury Me Not, Bird on a Wire (IM-PRE-SIO-NAN-TE) y Down There By The Train.

Año: 1994
Producción: Rick Rubin
Copias: 4 (3 cassettes, 1 CD).

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