Bluesbreakers: John Mayall With Eric Clapton
Hay discos y discos, pero éste es uno fundamental en cualquier discoteca. O sea, para aquellos que ven a Eric Clapton tocando "Tears en Heaven" o sacando alguno que otro mediano éxito, o que se preguntan "y qué tanto con este tipo y cómo toca la guitarra", tienen que escuchar este álbum. En mi opinión, toca incluso mejor que en el mítico grupo Cream, que formaría después con Jack Bruce y Ginger Baker. Yendo atrás en el tiempo, fui a ver a Clapton cuando vino al Estadio Nacional de Santiago de Chile en 1990. Y quedé loco. Porque ahí Eric tenía poco más de cuarenta años, venía con toda la onda de un buen disco como Journeyman y todavía no lo habia impactado la muerte de su hijo. Así es que el tipo se despachó un recital impecable, con Wonderfull Tonight, I Shot The Sheriff, Cocaine y otras. Fue un manual de buena música.
Y, bueno, después de aquello -septiembre del 90- quería conseguirme todo lo que hubiera de Clapton por ahí. Con el pequeño obstáculo de que en Chile, por esos años, no había mucho disco importado como ahora, no estaba Internet, había poca variedad de títulos en cassettes y, bueno, había que arreglárselas para conseguir los discos. En eso operaba legalmente una tienda de arriendo de CDs. ¡Sí, arriendo de discos!!! Se llamaba La Vitrola (en calle Las Bellotas) y obvio, ahí te vendían los cassettes para piratearlos. Y no, no existían los CDs regrabables.
Yo ya había pasado por algún disco de Cream y algo de los Yardbirds. Buenas cosas sí, pero no sé si tan impresionante. Hasta que arrendé, circa año 92, el "Bluesbreakers con Eric Clapton". ¡Qué lo parió!!!!! Impresionante. ¡Cómo toca la guitarra este hombre!!! Con razón el disco hizo historia y a partir de ahí decían "Clapton is God". Lo que hace en All Your Love, Hideaway, Double Crossing Time... bueno, en prácticamente todas las canciones donde hay una guitarra, es fuera de serie. Siempre te sorprende, nunca va a donde uno se imagina. En este disco, incluso, se permite el lujo de cantar por primera vez (Rambling on my Mind) y hasta de hacerle una copia al riff de Day Tripper de The Beatles (si no, escuchen la interpretación de What I'd Say).
Si bien los otros miembros de la banda son mirados en menos (en el librito adentro ni los nombran), no lo hacen mal. La excepción, obvio, es John Mayall, que tiene una voz sufrida y distinta. No canta como negro, pero tampoco como blanco.... y eso le da un sello especial.
En mi opinión, si el gran Eric hubiese hecho sólo este disco, hubiera sido grande por siempre de todas maneras con muchos merecimientos.
Año: 1966
Producción:
Copias: 2 (CD remasterizado, 2001; Cassette copiado, 1992)

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